Dr. Jonathan Cordero Y.

Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento 
de las enfermedades que afectan al oído, nariz y garganta.

Servicios de Otorrinolaringología

Nariz

* Desviación del tabique nasal
* Cirugía funcional y estética de nariz
* Tratamiento para reducción de cornetes
* Tratamiento de sinusitis aguda y crónica
*Cirugía endoscópica de nariz y senos paranasales
* Extracción de cuerpos extraños
* Traumatismos en nariz o cara
* Desviación o deformidad de la nariz
* Alergias nasales (Rinitis alérgica y no alérgica)
* Sangrados nasales
* Alteraciones del olfato
* Poliposis nasal
* Tumores

Garganta

* Cirugía de amígdalas y adenoides
* Infección de garganta, amígdalas y/o adenoides
* Inflamación o dolor de garganta, crecimiento (hipertrofia) de amígdalas o adenoides
* Cuerpos extraños en garganta
* Disfonía o alteraciones de la voz
* Patología laríngea
* Alteraciones o lesiones en boca

Oído

* Tapones de cerumen
* Dolor de oídos
* Infección e inflamación de oído (otitis)
* Pérdida de audición
* Acúfeno o Tinnitus
* Vértigo
* Trastornos en general de oído
* Extracción de cuerpos extraños

Sangrado Nasal

El sangrado nasal o Epistaxis, es una patología frecuente en la infancia y normalmente más grave en adultos.
En la mayoría de casos infantiles es debido a una fragilidad de los capilares nasales y se detiene de forma espontánea o con medidas simples de taponamiento o compresión nasal.
En otras ocasiones es causada por rinitis o resequedad nasal, traumatismos, crisis de hipertensión arterial, problemas de coagulación de la sangre, infecciones o incluso tumores nasales.
En casos severos puede requerir tratamientos específicos, desde cauterización o taponamientos nasales especiales hasta ingreso, transfusión de sangre o incluso una intervención quirúrgica endoscópica o una embolización arterial.
La cauterización consiste en una quemadura química, generalmente con nitrato de plata, que coagula los vasos sangrantes a través de la cicatrización que produce. Se acompaña del uso de pomadas nasales cicatrizantes y en algunas ocasiones se tiene que repetir al cabo de un tiempo.

Rinitis

La rinitis es una inflamación de las fosas nasales que produce mucosidad nasal, estornudos y obstrucción nasal. Generalmente es de origen infeccioso vírico (catarro) o alérgico a algún componente ambiental como el polen, los ácaros del polvo o el pelo de animales domésticos; puede también deberse a una alteración inmunológica o al uso de ciertos medicamentos.
Una rinitis persistente puede provocar el aumento de tamaño de los cornetes nasales, unas estructuras de dentro de la nariz que sirven para calentar y humedecer el aire que inspiramos. En estos pacientes se recomienda un tratamiento médico basado en el uso de esteroides tópicos nasales. Cuando el tamaño de estos cornetes bloquea las fosas nasales puede ser necesaria la Cirugía de cornetes (Turbinoplastia), que generalmente consiste en una reducción de su tamaño mediante el uso de láser o radiofrecuencia.

Sinusitis

Cuando la inflamación afecta a las cavidades sinusales de la nariz se denomina Sinusitis y se acompaña de dolor o pesadez en la cabeza o en la cara, alteración del olfato y tos.
La mayoría de pacientes responden al tratamiento con medidas generales y medicamentos, pero en algunas ocasiones es necesaria una operación quirúrgica denominada Cirugía Endoscópica Nasosinusal.

Cirugia Endoscopica Nasosinusal

Se realiza cuando la inflamación nasal y sinusal son permanentes, sobre todo en sinusitis crónicas, si se forman pólipos nasales o cuando se producen sinusitis agudas de repetición que no responden bien al tratamiento médico.
El objetivo de esta intervención es restablecer la función normal de los senos nasales mediante la mínima invasión quirúrgica que sea necesaria.
La cirugía endoscópica nasosinusal también la utilizamos en la septoplastia y cirugía de cornetes, el cierre de fístulas de líquido céfalo-raquídeo, la descompresión orbitaria y el tratamiento de tumores nasales benignos y malignos.

  • Preoperatorio
    Es necesario una tomografía computada de nariz y senos paranasales para planificar la cirugía, y pruebas preoperatorias porque se realiza bajo anestesia general y con ingreso de corta estancia (máximo una noche).
El paciente debe estar en ayunas las 7-8 horas antes de la cirugía.
  • Intervención
    La cirugía endoscópica tiene una duración de 1-3 horas según la complejidad del caso.
No se efectúan incisiones externas y la realizamos guiados por unas cámaras de diferentes ángulos, que se introducen dentro de la nariz y los senos y nos permiten ver con aumento las lesiones y observarlas con gran proximidad.
En ocasiones es necesario el uso de técnicas específicas como radiofrecuencia, instrumental de microcirugía (debridador, fresas) o navegador quirúrgico.
  • Postoperatorio
    El paciente suele llevar la nariz taponada por lo que no puede respirar por la nariz. Además, es normal el sangrado a través de la nariz y por esto se coloca una gasa debajo de la nariz que se puede cambiar la veces que sea necesario.
Tras completar la recuperación anestésica se da el alta hospitalaria con las instrucciones necesarias referentes a medicación, reposo, curaciones, visitas de control y urgencias.
Los 3-4 primeros días el paciente no se debe beber alcohol, fumar, hacer esfuerzos ni conducir. Se recomienda reposo relativo en casa, con deambulación temprana, evitando sonarse la nariz y hacer esfuerzos. Aunque no es una intervención dolorosa el taponamiento ocasiona frecuentes molestias por lo que se prescriben antiinflamatorios de diferente potencia según la tolerancia individual al dolor, y antibióticos para prevenir la sobreinfección de la mucosidad retenida por los tapones.
Los tapones nasales se retiran en la consulta a los 4-6 días, según las características del paciente y de la intervención.
Es normal un sangrado nasal leve los primeros 7-10 días y obstrucción o congestión nasal durante las primeras semanas, con abundantes costras y secreciones nasales, por lo que son muy importantes los lavados nasales y los controles médicos.
En condiciones normales se puede retornar a la actividad habitual en 1-2 semanas, pero es preferible evitar el ejercicio físico durante 1 mes.
  • Riesgos y complicaciones
    La cirugía endoscópica nasosinusal tiene un riesgo de complicaciones que se deben conocer antes de operarse.
    * Formación de cicatrices entre el tabique y los cornetes nasales (sinequias)
    * Infección (sinusitis)
    * Hemorragia nasal (epistaxis)
    * Recidiva de las lesiones
    * Pérdida del olfato y/o gusto
    Existen otras complicaciones menos frecuentes, pero habitualmente más graves, tales como lesiones orbitarias u oculares, fístula de líquido céfalo-raquídeo u otros problemas anestésicos.

Cirugia de Amígdalas

La cirugía de las amígdalas es necesaria cuando se padece un número importante de amigdalitis o cuando las amígdalas son de un tamaño obstructivo para las vías respiratorias. En estos casos la operación consiste en la extirpación completa (amigdalectomía) o parcial (amigdalotomía) en virtud de la patología y se realiza bajo anestesia general. Pueden utilizarse diferentes instrumentos como la radiofrecuencia para facilitar el acto quirúrgico y la recuperación del paciente.

Las indicaciones actuales de la cirugía amigdalar son:

  • Tamaño excesivo de las amígdalas
  • Infecciones de repetición (7 en un año, 5 cada año en dos años, 3 cada año en 3 años anteriores)
  • Absceso periamigdalar (acúmulo de pus alrededor de la amígdala)
  • Amigdalitis que causan convulsiones febriles.

En diversas ocasiones la cirugía de las amígdalas se realiza junto con la extirpación de adenoides (adenoidectomía). La intervención de los adenoides está indicada cuando producen dificultad para la respiración por la nariz, el niño tiene voz nasal, ronca por la noche, y produce otitis de repetición y/o pérdida auditiva. En este último caso a menudo es también necesaria la realización de una punción timpánica aspirativa (paracentesis o miringotomía), a veces con la colocación de tubos de drenaje.

La principal complicación de la cirugía de amígdalas y adenoides es básicamente el sangrado, cuya incidencia está alrededor del 1% de estas intervenciones. Este problema se suele solucionar con medidas locales como lavados y enjuagues con suero frío y/o medicación procoagulante, pero en algunos casos es necesaria la revisión quirúrgica del paciente. Menos frecuentes son las infecciones o problemas secundarios a la anestesia. Es habitual un cierto cambio de la resonancia de la voz cuando se operan niños de hipertrofia de amígdalas y adenoides.

Disfonía

La Afonía, más correctamente denominada Disfonía, es una alteración de la voz que puede ser debida a diferentes enfermedades.

Causas de la afonía

La causa más frecuente es la laringitis aguda, producida por la inflamación de las cuerdas vocales en el transcurso de una infección vírica o un sobreesfuerzo de la voz. Cuando la alteración persiste más de 2-3 semanas es necesario examinar las cuerdas vocales para descartar principalmente la presencia de nódulos, quistes y pólipos de cuerdas vocales, debidos o favorecidos por una mala técnica vocal, así como laringitis crónicas o tumores de laringe, relacionados básicamente con el tabaco.

El tratamiento de la disfonía depende de la causa y puede requerir logopedia (reeducación y/o rehabilitación de la voz) e incluso cirugía de las cuerdas vocales.

Afonía en niños

En los niños con disfonía persistente o recidivante se hallan a menudo nódulos vocales o lesiones congénitas, y a parte de su tratamiento debe realizarse un estudio de audición ya que si el niño no oye bien tiende también a forzar más la voz. Sin embargo, la exploración de las cuerdas vocales por debajo de los 7-8 años a menudo es difícil por dificultad de colaboración por parte del niño.

Perdida auditiva

La hipoacusia o disminución auditiva puede ser debida diferentes factores. El origen más frecuente son los tapones de cerumen, sin embargo, cualquier tipo de otitis (inflamación del oído) la puede producir.

Es especialmente importante en los niños la otitis media serosa, habitualmente consecuencia de cuadros catarrales o de la presencia de un mayor crecimiento de adenoideas, que puede originar problemas de retraso en el lenguaje u otitis crónica. Otras veces los niños presentan pérdidas neurosensoriales de la audición, difíciles de detectar y que son igualmente importantes de tratar para evitar o minimizar sus consecuencias a largo plazo.

En los adultos las causas más comunes son la pérdida auditiva es debida al trauma acústico por un exceso de ruido, la hipoacusia súbita, la degeneración auditiva por la edad y la otosclerosis, una enfermedad producida por una alteración en la cadena de huesecillos del oído, que tiene un tratamiento quirúrgico para solucionarla.

En el caso de una pérdida de audición de forma súbita el paciente debe acudir de inmediato con un Otorrinolaringólogo, ya que de eso dependerá la eficacia del tratamiento, ya que a menor tiempo de inicio los resultados son mucho mejores.

Otitis

La Otitis es un término que hace referencia a la inflamación del oído.

Existen diferentes tipos de otitis:

La Otitis Externa es la infección de la piel del conducto auditivo externo. Se producen principalmente en verano, en relación con los baños en piscinas, eczemas de la piel o heridas debidas al rascado o manipulación del oído. Estas infecciones producen dolor, generalmente intenso, taponamiento del oído y a veces supuración por el oído y pérdida auditiva. Cuando la infección es debida a hongos los síntomas más frecuentes son picor y taponamiento del oído.

La Otitis Media Aguda es una infección del oído medio que se produce generalmente a raíz de un cuadro catarral y es especialmente frecuente en niños hasta la edad de los 6 años, debido a infecciones adenoideas frecuentes. En estas infecciones se produce a veces la supuración del oído a través de una perforación del tímpano que se suele cerrar espontáneamente.

También son frecuentes las Otitis Serosas que son especialmente relevantes en los niños, ya que pueden pasar desapercibidas y ser responsables de una pérdida auditiva y otitis medias agudas de repetición. En estos casos es habitual la presencia de una hipertrofia adenoidea y/o amigdalar que requerirá también tratamiento.

La Otitis Media Crónica se define como una inflamación del oído medio que persiste más de 3 meses. La mayoría son secuelas de otros procesos del oído, como perforaciones timpánicas, calcificaciones, lesiones óseas. Otras son debidas al colesteatoma, una enfermedad benigna pero que lesiona las estructuras óseas del oído. Estas otitis provocan problemas de supuración repetitiva del oído con pérdida auditiva y el tratamiento consiste en evitar las infecciones, aunque a menudo requieren un tratamiento quirúrgico.

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